11 dic 2010

¿Hasta qué punto la RSC es tal, y no una mera herramienta de marketing?

Lo bueno que tiene estar haciendo un máster es que cada semana se te abre un nuevo universo de preguntas e inquietudes sobre diversos temas. Esta semana hemos hablado de la Responsabilidad Social Corporativa (o Empresarial, para que las PYMES no se sientan excluídas del término) y de hasta qué punto está implantada en nuestro país, en qué sentido y por qué tipo de organizaciones.

Parece claro que la RSC excede al ámbito del mero cumplimiento de estándares mínimos de contribución a la gestión de personas, al cuidado del medio ambiente o a crear valor añadido para la sociedad en su conjunto. Dicho simple y llanamente es algo que se hace a mayores de lo que se tiene que hacer. Pero la primera pregunta que surge es ¿por qué las empresas van a hacer algo extra por los demás, si todo ello reduce su cuenta de resultados y va, en primera instancia, en detrimento de su principal objetivo que es ganar dinero? En realidad lo que enseguida se nos viene a la cabeza es que algo ganarán a cambio, dado que las empresas son de todo menos desinteresadas. Por eso nos planteamos otra pregunta clave: si se hace RSC porque nos reporta un beneficio (normalmente en forma de publicidad) ¿eso sigue siendo RSC o es puro negocio?

En relación a ambas preguntas podemos empezar diciendo que las empresas son egoístas por naturaleza. Buscan rentabilidad. Sin embargo, si estamos en un mundo en el que poco a poco lo económico pierde terreno a favor de lo social, quizás tengan que variar ligeramente su concepción original e irse transformando en una organización más humana, que tenga en cuenta que está hecha por, con y para personas y que sea consciente de que forma parte de un entorno que PUEDE cambiar. Tendrá que determinar clara y previamente cuáles son la visión, misión y valores de la empresa, cuál es su razón de ser, con qué objetivo último se ha hecho, e incluir entre esos aspectos ganas de contribuir al cambio y, aunque sea, una pizca de generosidad.

Quizás ésa sea la palabra clave que distingue cuándo algo es pura RSC o cuando es una mezcla entre ésta y una forma de obtener rendimiento económico. Podemos pensar, por tanto, que cuanto más pequeña es la empresa más real es su compromiso con la sociedad porque, en proporción, su aportación es más costosa que para las grandes empresas que pueden disponer de más recursos y a la vez obtener beneficios derivados de la publicidad.

En definitiva, y dado que tan sólo quería hacer una pequeña reflexión acerca de lo discutido en clase, mis conclusiones serían las siguientes:

  • Que la RSC tal y como está concebida prácticamente sólo es real en PYMES.
  • Que si creemos que podemos cambiar algo debemos hacer lo posible por conseguirlo dando sin esperar nada a cambio, sólo por el mero hecho de contribuir a mejorar la sociedad.
  • Que dentro de lo que cabe, siempre es mejor hacer algo que no hacer nada, aunque sea con expectativas de recibir algún beneficio (si bien es cierto que tiene más "valor" hacerlo gratis).
  • Que hay que quejarse menos y actuar más o, por lo menos, proponer soluciones y no esperar a que lleguen. 

1 comentario:

  1. Le has cogido gusto a los blog, al final acabamos enganchados al 2.0
    Estoy totalmente de acuerdo con tu reflexión de RSC y sobre todo las conclusiones que has aportado.
    Personalmente, en la situación tan complicada que estamos atravesando aplico un proverbio que me llamó mucho la atención:
    "Cuando empieza a soplar el viento, algunos corren a esconderse mientras otros construyen molinos de viento" (proverbio asiático)
    Con una visión optimista pienso que tanto las personas como las empresas pueden cambiar y ser más generosa.

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